Jack, nuestro consentido de cuatro patas, es el guardián más tierno de Valle Sereno. Un perrito cariñoso y juguetón que adoptamos con el corazón abierto, y que hoy se ha convertido en el alma alegre de la finca. Con su mirada noble y su energía serena, Jack acompaña a cada visitante recordándonos que la verdadera hospitalidad también late en el amor de nuestros animales.